jueves, 27 de junio de 2019



Páginas arrancadas

Absorbo tus ojos
como los viajeros pienso observan planetas,
se erige con alguna breve fractura, en un océano de leches transparentes
que atraviesan a color sangre peces venas,
una plataforma incólume.
una plataforma orbitada por asteroides desintegrados
en miradas de entierro,
                         orbitada de líneas en fuga del opaco centro espejo
y cuestas creerme la estela que reflejas de mi rostro
que refleja nuevamente tus rostros mis ojos tus ojos, ojos
descendería y ascendería en tu carne
siempre y cuando perciba de tus aguas los estratos
sumergido en el barro jade con tiernos anfibios
que atacan las culebras de mis cráneos
estandartes que he traído de alguna campaña desastrosa.
Un sopor termal desnudándonos   Una daga acuchillando sin pudor
            en tus cuencas hirvientes   vegetales condenados a desollarse
Paraísos profanados que son los verdaderos paraísos
En fin, una numeración un poco estúpida
            de lo que no define nuestras uniones,
y las cubren piadosamente como los suéteres transpirados
   que en otoño nos arrancamos o etcétera
y te cubro beligerante con páginas arrancadas luego escritas
   de libros afanados de zonas que no me conciernen