Páginas
arrancadas
Absorbo tus ojos
como los viajeros pienso observan
planetas,
se erige con alguna breve fractura, en
un océano de leches transparentes
que atraviesan a color sangre peces
venas,
una plataforma incólume.
una plataforma orbitada por asteroides
desintegrados
en miradas de entierro,
orbitada de líneas en
fuga del opaco centro espejo
y cuestas creerme la estela que reflejas
de mi rostro
que refleja nuevamente tus rostros mis
ojos tus ojos, ojos
descendería y ascendería en tu carne
siempre y cuando perciba de tus aguas
los estratos
sumergido en el barro jade con tiernos
anfibios
que atacan las culebras de mis cráneos
estandartes que he traído de alguna
campaña desastrosa.
Un sopor termal desnudándonos Una daga acuchillando sin pudor
en tus cuencas hirvientes vegetales condenados a desollarse
Paraísos profanados que son los
verdaderos paraísos
En fin, una numeración un poco estúpida
de lo que no define nuestras
uniones,
y las cubren piadosamente como los
suéteres transpirados
que en otoño nos arrancamos o etcétera
y te cubro beligerante con páginas
arrancadas luego escritas
de libros afanados de zonas que no me conciernen